2009-11-10

Nadie combate la libertad...

...a lo sumo combate la libertad de los demás. La libertad ha existido siempre, pero unas veces como privilegio de algunos, otras veces como derecho de todos.

Esta frase de Karl Marx es lo primero que se me ha venido a la cabeza al leer la noticia. Resulta que el TRIBUNAL DE DERECHOS HUMANOS (aquellos que atañen a todas las personas humanas) ha decidido que los crucifijos en las escuelas públicas suponen una coacción a la libertad de pensamiento de los alumnos. ¡Por fin!

Pero lo que me ha hecho pensar en la sentencia de Marx no es esto, una resolución de lo más lógica: si yo quiero que mi hijo sea de tal o cual pensamiento, crean en tal o cual cosa, no tengo que molestar a los que creen en lo contrario. Es como si en TeleMadrid o en el Canal Nou (Valencia), hiciesen propaganda política de ciertos partidos... ¡pi, pi, pi! Me dicen por el pinganillo que de hecho hacen propaganda del Partido Popular..., el partido que gobierna en esas CCAA. Bueno, pues como si en las escuelas te obligasen a votar a tal o cual partido o si no, no aprobabas... vamos que si es público, es de todos: de izquierdas, de derechas, de creyentes o de ateos, etc.
No, lo que me ha hecho pensarlo ha sido que el arzobispo de Sevilla ha dicho que atenta contra la libertad religiosa... ¿Perdona? Creo que no lo entiendo. ¿Contra qué libertad atenta? ¿Contra la la libertad de imponer vuestra religión a todo el país?

Si vas a una persona culta, íntegra e inteligente y le dices “vamos a prohibir que las escuelas públicas muestren símbolos religiosos”, te dirá “pues me parece genial, ya era hora de que defendiesen mi derecho, y el de todos, a educar cómo quiera a mi hijo”.
Pero no, si vas a un pepero, un cardenal “efebófilo” -palabra inexistente en la vigésima segunda edición del diccionario de la RAE-, o a un presidente de país con forma de bota, te dicen que atentan contra la libertad -la suya, que es la única legítima-, contra las raíces cristianas -deben ser las de quemar a herejes, matar en guerras y apoyar golpes antidemocráticos- y contra su poder político y económico -que no lo dicen directamente, pero como si lo hicieran. Como no podía faltar, han dicho “y porque a los otros no”, como siempre se hace desde ese lado de la mesa y han criticado que no se prohíban los burkas. Aunque, como feminista convencido que soy, me parece un símbolo de control machista, tengo que decir que no tiene nada que ver. Pues los burkas lo llevan las personas individuales, no las clases de colegios públicos. Porque claro, imagínate que hubiese una media luna o un Buda en una clase, rápidamente todos los colectivos cristianos atacarían eso y pedirían que lo quitasen por supuesto...

Los DERECHOS HUMANOS se refieren a todas y cada una de esas personas que habitan la Tierra. Y defienden nuestros derechos y nuestras libertades, las de TODOS. No solo la de unos pocos. Por eso han prohibido las cruces, porque atacan a la LIBERTAD de religión, esa que tanto defienden cuando dicen que hay que separar iglesia y estado. Si quieres que tu hijo sea católico, apostólico y romano, hazlo en tu casa, en un colegio privado y en la misa, no nos lo impongas a los que queremos que sean librepensadores, crean en lo que quieran y sean tolerantes.


Fuerza y Honor, Agur.

2009-11-05

Cuento: El Gazapo. Andrea Alvaro.

Los delirios de un bohemio loco me han llevado hoy a ejercer de Mecenas de una persona que podría tener mucho éxito. Pero que solo necesita un poco de iniciativa... Yo creo que he empezado a empujarla.... solo necesita una pendiente por la que empezar a rodar....
Este es un cuento de Andrea Alvaro Montero, compañera de clase en la facultad. Y publico su cuento para ver si eso le ayuda a mandar esos e-mails que le he dicho.

El Gazapo

Nada más ponerse el sol su nariz ya percibió en el aire el acontecimiento que llevaba aguardando varias semanas.
Se trataba de ese olor… tan característico, mezcla entre lo que
su madre siempre denominaba “tierra mojada” y entre lo que ella intuía, el despertar de su imaginación.
Así es… la imaginación de Manuela hibernaba, al igual que un oso perezoso, durante la estación del verano o, lo que es lo mismo, mientras el calor sofocante
se apoderara del cuerpo de la chica. Su dueña era consciente del fracaso que consistía intentar hacer salir a Imaginación, por más que ponía
ante ella, como un cepo, lo que creía que le motivaría: series de televisión, películas o paseos por la ciudad.
Esfuerzo en vano, Imaginación se hacía un ovillo todas las tardes como un gazapo en un rincón de su cerebro,
junto a esa caja que Manuela prefiere ignorar, donde deposita las preocupaciones del invierno.
Pero hoy Manuela está de suerte, parece que en cualquier momento llegará una tormenta, que ya huele en el aire, para calmar su calor y hacer salir a Imaginación.
Como si una fuerza sobrenatural la atrajese la chica corrió sin pensar, disparada como una flecha, hacia el bosque más cercano.
Allí meditaría con calma cómo hacerla salir, ardua tarea, pues además sabía que Imaginación estaba enfadada con ella desde hace tiempo. Este era otro de los motivos, además del calor, por el que
No se asomaría.
A Imaginación no le interesan los contenidos que, con buena intención, le muestra la chica. Las series de televisión que tratan sobre lo cotidiano, las películas de final previsible
y argumento poco persuasivo no la motivaban lo más mínimo.
Además, la dueña se había despreocupado “del gazapo”: su traje naranja creatividad se había convertido en un capullo de telarañas donde pronto iba a metamorfosear en carcoma para su cerebro.
El resultado de tantas horas frente al televisor había llenado la cabeza de Manuela de prejuicios, pasividad y conformismo…
Con toda seguridad, Imaginación no estaba dispuesta a salir así como así, tendría que demostrar que su paseo realmente valía la pena.
La chica era consciente de esta situación y, preocupada, decidió a pedir ayuda a los árboles centenarios que parecían murmurar a su alrededor en el bosque, en una lengua invisible.
Se acurrucó entre dos de las raíces gruesas de un roble y comenzó a respirar el aroma de su corteza, la cual casi goteaba de humedad.
Mientras, en los pasillos laberínticos del bosque, los robles soldados que montaban guardia no pudieron dar caza a una ráfaga de viento que bajaba de la montaña.
Éste, al observar desde lo alto el sugerente pañuelo rojo-llama en el pelo de Manuela no dudó en descender para arrebatárselo.
Burlando a los soldados el viento se escurrió entre los rizos del cabello, levantándolos como espuma hasta desatar el nudo corredizo del pañuelo.
La cinta de seda roja se poso entre las hojas tres metros más allá de donde despegó. El incidente alertó también a Imaginación, la cual tuvo que ayudar
a buscar el pañuelo por el bosque y especuló acerca de los motivos groseros del viento. Pese a todo, no estaba dispuesta a salir más que para cotillear, asomando ligeramente su cabecita.
Al recoger el pañuelo del suelo y mirar a su alrededor Manuela se percató del tapiz que la rodeaba. Un arco iris de flores silvestres, menta, musgo, y campanillas
tejían una alfombra esponjosa, que cautivó a la chica decidiéndola a tenderse en el suelo.
Aquel templo de olores ponía de mal humor a Imaginación; por una parte trataba de mantener su orgullo, aún herido por el enfado entre ambas, pero por otra parte
aquel paraíso era irresistible.
Será orgullosa … habrá que utilizar más artimañas para hacerla salir” pensaba Manuela mientras rodaba aplastando las flores tiernas.
Pero Imaginación se había puesto en marcha antes de que la chica se diera cuenta. Aquellos olores la transportaban al jardín de su abuela, donde de niña
jugaba en el estanque cazando ranas. Su resistencia se derretía como mantequilla en la sartén.
Un torrente de imágenes en color se superponía en la mente de Manuela, configurando el estreno cinematográfico de la noche: la película de sus recuerdos.
El constante fluir de éstos trajo consigo el brote de otro arroyo, el de la lluvia, que había sido expulsada del cielo por un trueno como Eva del Paraíso.
Las gotas mecidas por el viento corrían a estrellarse en la frente de Manuela, la cual esperaba ver si entre árboles centenarios de corteza húmeda, vientos rebeldes,
alfombras de colores, templos de aromas y una agradecida tormenta conseguían hacer salir por fin a Imaginación.

Cómo ya me he extendido demasiado, cierro la conexión,

Fuerza y Honor, Agur.

2009-10-30

Celda 211: "Gracias por hacer buen cine español"


"Gracias por hacer buen cine español"
Preestreno y coloquio posterior de Celda 211 en la Facultad de Ciencias de la Información



Así se podría definir la película Celda 211, la nueva película de Daniel Monzón presentada el día 29 de Noviembre en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

Antonio Ammann, que se estrena en el cine con esta película, y Marta Etura, que da vida al único personaje femenino de la película, asistieron a un coloquio y respondieron a las preguntas de los alumnos de la facultad.

La película trata sobre Juan (Antonio Ammann), un funcionario de prisión, que visita la cárcel donde va a trabajar un día antes de lo previsto y se produce un motín. Tendrá que hacerse pasar por un recluso y ganarse el respeto de Malamadre (Luis Tosar), el instigador de la rebelión. Está basada en la novela homónima de  Francisco Pérez Gandul.

Gracias
El primer alumno en tomar la palabra no quiso hacer una pregunta y se limitó a darles la enhorabuena y decir la frase que se ha convertido en el titular de esta información: "gracias por hacer buen cine español, frase que fue aplaudida por todo el auditorio".
Y no solo los alumnos de CC de la Información lo piensan, la crítica lo avala. Ponen por las nubes la actuación de Luís Tosar, incluso vaticinando en algunos caso que obtenga el Goya a mejor actor.


Fuerza y Honor, Agur.

2009-10-28

El otro día


El otro día, me acordé de tí
leyendo, me acordé de tí
y te eché de menos.
Te añoré muchísimo.
Y sobre todo, recordé una cosa.

Ese beso.
Ese único beso.
Ese dulce beso
que quemó mi mejilla.





Fuerza y Honor, Agur.

2009-10-26

Relato por fascículos: Vampiro la Mascarada




Son las doce de la noche en Leganés.


And Im feeling mean
No more mister nice guy
No more mister clean
No more mister nice guy
They say hes sick , hes obscene



Un atractivo joven con un largo pelo azabache desciende por la Av. Juan Carlos I. Viste una ochentera chupa de cuero sobre una camiseta blanca. Lleva unos vaqueros negros y botas por las espinillas. Va escuchando música con unos cascos negros enormes.


And Im feeling mean
No more mister nice guy
No more mister clean
No more mister nice guy
They say hes sick , hes obscene



De repente, la canción acaba y empieza a sonar algo que no identifica. Mira su MP3 y pega un grito.
- ¡Por Caín! - tras este extraño juramento cambia de canción. -¡Le dije a ese estupido de Daniel de la Vega que no tocase mi música!


Bulería, bulería, tan dentro del alma mía
es la sangre de la tierra en que nací.
bulería, bulería, más te quiero cada día
de ti vivo enamorado desde que te vi.



- ¡¿Otra?! - Ynier rugió y enseñó los colmillos con toda la rabia de la que fue capaz. Fue a pegar un salto, pero se tropezó con sus propios pies y cayó como un saco. -¡Grrrr! - Se levanta y empieza a oír un directo de Higway star.


Nobody gonna take my car, i'm gonna race it to the ground
nobody gonna beat my car, it's gonna break the speed of sound
ooh it's a killing machine it't got everything
like a driwing power big fat tires everything



Ynier se relaja un poco y mira a su MP3, aun furioso. Pero lo que ve, le enfurece aun más. La pantalla está rota. El Brujah vuele a rugir, despertando a algunos perros que empiezan a ladrar inmediatamente.
- ¡Cuántas veces le tendré que decir a ese maldito Ventrue que odio su música burguesa! - para este Brujah en particular, el “pop” era la peor muestra del poderío burgués y aristocrático que se había creado. Para él, anulaba las facultades y, junto con la publicidad, reflejaba la mentalidad burguesa de la comodidad


Cansado, apaga el mp3 y se concentra en lo que tiene que hacer. Saca la PDA y mira el mapa para asegurarse de qué va en la dirección correcta. Tiene que seguir hasta la rotonda de la noria y allí seguir por la Avenida Europa. En realidad no necesitaba el mapa, pues había pateado muchas veces esa zona cuando vivía y ya muerto, muchas más. Pero lo que buscaba no estaba tan a simple vista.
-Si lo que dijo el demente eso era cierto... - Los Malkavian no se suelen equivocar en sus predicciones, aunque eso era algo que Ynier no quería recordar- la puerta debe estar bajo la fuente de las ranas.


Antes de girar a la derecha, para seguir por la avenida tiene un amago de idea.
- Son las doce y diez. Me pregunto si molestaré mucho a Daniel si le llamo ahora... - los ojos le brillan y saca la pda. Busca el número y llama. - Espero que no esté ocupado... ¡Oh! Hola, de la Vega, ¿te molesto? -dice con toda la ironía que puede reunir.
- Pues sí, la verdad es que sí -contesta altiva la voz al otro lado de la linea. Se oyen murmullos. -¿Qué quiere un anarquista cómo tú de mi, un personaje de tan alta categoría?
Al oír eso, le rechinan los dientes mientras pone los ojos en blanco. Pero se relaja para decir:
- En realidad nada, solo paseaba y quería saber cómo estabas. - Oye un rugido al otro lado de la línea y algunas risas de otra persona. Sonríe, ha conseguido lo que quería -. Por cierto, muy graciosa tu broma del mp3. 
- Entonces es eso, ¿no? ¡Ja! -se oye que se jacta. -¿Tanto te molesta que me llamas solo para lamentarte? 
- No. En realidad te llamaba para preguntarte si te molestaría que, hipotéticamente hablando se me hubiese caído una hipotética cerilla sobre uno de tus hipotéticos cuadros...



Un rugido de una gran ira le obliga a callarse. Y cuelga. Como ha seguido caminando, está a punto de llegar a su objetivo. Pero antes de eso, suena la pda:


...Sufrirás, morirás
esta es su voluntad
pero aún hay aquí
hijos de Caín...oh...


Mira el número y se extraña al ser desconocido.

  • ¿Sí? -pregunta.


  • Una voz muy grave y con años de experiencia le contesta desde el otro lado - Ynier, soy Alfonso.

El Brujah se tensa al escuchar la voz de su sire.

  • ¿Maestro? ¿Ocurre...?


  • ¿Ynier estás en la av Europa? -su voz suena alterada, como si pasase algo.


  • Claro, maestro. ¿Qué...


  • ¡Maldición! Tienes que salir de ahí. Es una trampa...

Demasiado tarde, maestro piensa el joven brujah al ver salir a un licántropo de detrás de la fuente. La figura del lupino le mira con ojos de bestia.

  • Tranquilo, perrito bonito -Ynier retrocede poco a poco -¿Oye, sabes cuantos lupinos hacen falta para cambiar una bombilla? -por respuesta un gruñido...- ¿No? Qué pena. Bueno, creo que me voy.


Fuerza y Honor, Agur.

2009-10-20

"Prefiero protestar y que mis gritos caigan en el olvido... a sentirme indiferente ante las injusticias del mundo"

2009-10-18

Buenas noches, Cainitas



"Que nuestro padre Cain nos acoja en su lecho. Una noche más empezamos a vagar por los mundos de la Noche y solo encontramos intrigas, guerras y dolor en esta agonía que es la No Vida. Malditos, nos escurrimos entre las sombras controlando a los humanos, alimentandonos de ellos y Abrazando a otros como nosotros.


Al mismo tiempo, vivimos ocultos para no repetir los errores del pasado y no caer presas de nuestra propia locura. Defendemos la Mascarada, para evitar una Nueva Inquisición. Luchamos contra los Sabbat que pretenden romper nuestro secreto. E intentamos no morir a manos de los Licantropos, salvajes bestias sedientas de sangre.


Y dormimos desde el primer rayo del Sol al último para despertar un día más y seguir sufriendo"
Alfredo, Brujah de 13º Generación.


Alfredo es el nombre del próximo vampiro Brujah que interpretaré en la partida de Leganés Nocturno de los I Encuentros de Ciencia Ficción, Fantasía y Terror de Leganés (7 y 8 de Noviembre).